COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En Comodoro hay unos 100 centros que ofrecen actividades recreativas como yoga, pilates, danzas, y cerca de 50 de ellos son gimnasios. Por estos días, todos esos recintos están cerrados, en el marco de las medidas preventivas por el coronavirus. Sin embargo, sus propietarios piden reiniciar las actividades en virtud de que muchos están al borde de la quiebra, con gastos fijos imposibles de costear, sumado a que una gran cantidad de profesores no pueden desarrollar su actividad ni generar ingresos, según el caso.

En Chubut, este miércoles, el ministro de Salud Fabián Puratich, confirmó que estos espacios estarán cerrados al menos hasta una tercera etapa de la flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, los propietarios insisten en poder abrir cumpliendo estrictas medidas preventivas para que termine parte de esta pesadilla.

Gustavo Morón es el propietario de Gimnasio Stadium. Por estos días se dedica a alquilar las máquinas y ofrece cursos de personal trainers online, y en paralelo trata de sostener toda la estructura de su gimnasio, tal como contó a ADNSUR.

“Llevamos más de dos meses cerrados y muchísimos estamos pensando en vender el inmueble o en cómo hacemos para despedir a los empleados. Es una situación horrible, realmente caótica y lo que tiene de desagradable y queremos plantear es que comprendemos de corazón todo esto, pero cada lugar del país a medida que se aleja del centro tiene una idiosincrasia y una característica en salud muy diferente. Nosotros por ejemplo estamos cerrados cuando el virus en Comodoro prácticamente es inexistente”, explicó.

 

 

Gustavo asegura que los grandes gimnasios pueden tener gastos fijos que van desde los 200 mil pesos hasta el millón de pesos; por esa razón, insiste en que si no se revierte la situación muchos se pueden ir a la quiebra.

 “Yo sé de espacios que pagan 200 mil o 300 mil pesos por mes de alquiler”, explicó a este medio. “Solo de luz a mi llega entre 15 mil y 20 mil pesos por mes. Entonces, en dos meses sin generar ingresos, sin pensar en Ganancias, Ingresos Brutos, sueldos, IVA y todos los impuestos, tengo 200 mil pesos por mes. Yo digo mis números, otros quizás pierden el cuádruple, quizás 1 millón de pesos, pero lo cierto es que no tenemos ingresos de ningún tipo y cuando el negocio funciona vivimos, no tiramos manteca al techo, pero vivimos como clase media, media baja, como cualquier laburante”, indicó.

Ante esta situación, los propietarios han mantenido reuniones con el intendente Juan Pablo Luque, el vice Othar Macharashvili y el titular del Ente Comodoro Deportes, Hernán Martínez. Desde el Ejecutivo se comprometieron a otorgarles una ayuda para solventar algunos gastos, pero saben que es solo un aliciente en medio de la tormenta que afecta a todos.

Por esa razón, Gustavo considera que la única alternativa es la apertura “respetando el protocolo como si estuviera el virus. No estamos negándonos a sumarnos a estos cuidados, pero por otro lado estamos viendo que el remedio es peor que la enfermedad. Realmente hay lugares donde esto no está y podríamos estar trabajando hace rato”, indicó.

“Sabemos que el gobernador tiene independencia con respecto al DNU y lo que le pedimos es que se pongan la camiseta, que defiendan a su ciudad sin ser imprudentes, y viendo que estamos capacitados a trabajar con seriedad, aceleren el trámite y no sigan los lineamientos que vienen de Buenos Aires, porque las características son muy distintas: allá hay grandes distancias para llegar a los gimnasios y grandes aglomeraciones, pero un pueblo chico no es así; la gente va y viene con sus autos, siempre hay poca gente en los negocios”, analizó.

 

 

En ese sentido, el entrenador, sostuvo que no solo los dueños se ven perjudicados, sino también los empleados y quienes prestan servicios para este tipo de espacios, que en algunos casos cuentan con empleados que trabajan como monotributistas.

Por esa razón, pide no “desestimar" la urgencia. “Cuando antes empecemos a trabajar y generar un mínimo movimiento financiero, antes vamos a poder curarnos de esta gran herida financiera. Estamos esperando que nos llamen, que nos pidan asesoramiento, estamos dispuestos a colaborar”, señaló y agregó: “Estamos más que preparados para abrir como cualquier comercio, cuidando bien a la gente y trabajando por turnos, desinfectando como corresponde. Podemos trabajar como cualquier otro comercio que ya se abrió cuidando la salud y la higiene de la gente y evitando la aglomeración. Obviamente no sería lo ideal desde el punto comercial, pero si mucho mejor que estar cerrado”.

Por último, el entrenador pidió no demonizar a los gimnasios. “El gimnasio fue demonizado. Entiendo que si uno quiere trabajar con público reducido y guardando distancia lo podemos hacer y es un lugar de mucho control porque nosotros somos agentes de salud, todo el tiempo estamos educando”.

“Y una cosa que notamos es que está bien que empiece la gente a correr al aire libre, lo cual es lógico y es una manera de ir avanzando, pero es muy difícil de controlar, se han amontonado alrededor del Liceo, nadie respeta las distancias, andan sin barbijo, y en un gimnasio donde la cantidad de gente es poca y donde hay un coordinador o dos eso no va a suceder. Entonces el lugar cerrado trabajando a conciencia puede ser más seguro que el trabajo al aire libre. Pero no podemos esperar un mes más. Los que hoy tienen expectativas si los hacen estar cerrados un mes más ya es muy difícil que puedan volver a abrir y estamos hablando de cientos, y cientos de personas damnificadas”, sentenció.