COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Si se comparan los datos arrojados por el relevamiento del INDEC en el primer semestre de este año contra el mismo período de un año atrás, el índice de pobreza en Comodoro Rivadavia se multiplica por dos: subió del 14,9% al 29% en sólo un año. Esto significa que casi 33. 000 personas cayeron bajo la línea de pobreza en ese lapso en la ciudad, totalizando una población de 66.676 integrantes.

A su vez, también se conoce la medición de la indigencia, que en esta oportunidad registró un 3% en el aglomerado Comodoro-Rada Tilly, lo que significa un 2,8%, es decir 6.380 personas. En este caso, hay una leve mejora, ya que en la medición del año pasado era del 3%, equivalente a 6.752 personas.

La cantidad de personas en condición de pobreza, un año atrás, era de 33.728.

Según define el INDEC, el concepto de “línea de indigencia” (LI) procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes como para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas. De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes.

La medición de la pobreza con el método de la “línea de pobreza” (LP) consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si estos tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales.

Para calcular la línea de pobreza es necesario contar con el valor de la CBA y ampliarlo con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etc.), con el fin de obtener el valor de la CBT.

En la Patagonia, la canasta básica total se estimó –para el mes de junio- en un monto de 41.117 pesos para una familia de 5 integrantes (matrimonio y tres hijos de corta edad). La canasta básica alimentaria tuvo un valor de referencia 14.427 pesos, para el mismo grupo familiar.

Se debe considerar que los montos son variables: depende de la composición de cada hogar, ya que un hombre adulto se considera el valor de referencia 1, para luego ir decreciendo en el resto de los componentes, según sus necesidades calóricas y proteicas.