CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - La Fundación Favaloro informó que en las próximas semanas y a raíz de la crisis económica de los últimos dos años y que se agravó con la pandemia del coronavirus, decidieron el cierre de dos de sus clínicas. El Jefe del Departamento de Cardiología Intervencionista y miembro del Consejo de Administración, Oscar Mendiz, informó todos los trabajadores serán reubicados.

Las sedes afectadas son la de Recoleta, ubicada en la calle Arenales al 1600, y la de de Pilar, que está sobre Colectora Este Ramal Pilar al 1600. La primera cerrará a fines de mayo y la otra lo hará en junio. De esta forma, la Fundación Favaloro se quedará solo con dos centros de salud.

"La situación ya venía complicada y con la pandemia tuvimos una caída compleja", manifestó Mendiz en diálogo con TN. En las sedes que cerrarán disminuyeron un 74% las consultas en un año y un 28% la ocupación de camas.

Los centros de salud de Arenales y Pilar, adonde asistían alrededor de 3000 pacientes, eran alquilados. Ante la baja de los ingresos las autoridades tuvieron que optar por seguir pagando los lugares o mantener las fuentes de trabajo.

"Nos tocaba renovar los alquileres y decidimos no hacerlo. Tenemos otro centro ambulatorio que también está con poca actividad, así que preferimos derivar trabajadores allí", explicó el médico.

Los empleados, unos 25 por cada centro, serán reubicados mayormente en la sede central de la Fundación, que queda en la Avenida Belgrano al 1700 del barrio porteño de Monserrat y en el Centro de Vida, que está en Sáenz Peña al 265.

En los casos en que haya personal que no acepte esta propuesta por cuestión de distancia se negociará algún acuerdo entre las partes, ya que está vigente la prohibición de despidos, renovada el lunes por el Gobierno para los próximos 60 días. "Trabajaremos con cada situación en particular", aseguró Mendiz.

Aunque recibieron la ayuda del Gobierno a través del Procedimiento Preventivo de Crisis y el programa de asistencia de sueldos, no pudieron sostener las sedes por lo que describen como una "dramática caída del trabajo".