ESPAÑA - La historia sucedió en agosto de 2014, en Oleiros (España), pero la Justicia de aquella región resolvió el caso esta semana. El escándalo se desató en medio de un juicio por divorcio, cuando una mujer revisó una conversación de Whatsapp de una conocida para buscar información sobre su ex esposo.

La señora, cuya identidad no trascendió por cuestiones judiciales, tomó el celular en un momento de distracción de la dueña del teléfono para leer por interés propio las conversaciones con el entonces abogado de su ex. Todo eso se dio en medio de un proceso de divorcio y, de acuerdo a lo que concluyó la justicia, la acusada copió aquel chat y se lo envió a su correo electrónico.

Debido a este caso de violación de la privacidad, la mujer ha sido condenada a catorce meses de cárcel.

Aprovechó una distracción para revisar el WhatsApp

Todo ocurrió mientras las protagonistas del conflicto presenciaban un partido de tenis en Oleiros. En un momento, según reza el fallo de la Audiencia Provincial de A Coruña, la víctima se levantó y olvidó su celular en su asiento. Aprovechando ese instante de distracción, la acusada fue a buscarlo y, sin permiso, lo abrió y buscó directamente el chat con el abogado de su ex marido.

Según la resolución divulgada a la prensa, la acusada se tomó un tiempo para leer la conversación que el letrado de su marido había mantenido con la titular del teléfono. En el marco de la disputa judicial, su objetivo, lógicamente, era enterarse bien de lo que "a ella y al descrito pleito pudiese afectar" y entonces se envió el "contenido íntegro" de las conversaciones a su cuenta de correo electrónico.

Los hechos pudieron quedar constatados, refleja la sentencia, gracias además a dos testigos que la vieron con el móvil y que acreditaron que la condenada “se hizo con el teléfono” de la otra mujer “y que tal conducta no tenía otro propósito que descubrir conversaciones personales e íntimas de ésta”.

Por todo ello, la acusada ha sido condenada a 14 meses de cárcel, aunque no ingresará en prisión, y a pagar asimismo 1.500 euros por daños morales como indemnización.

Fuente: La Vanguardia