CAPITAL FEDERAL - Chequeado es una organización sin fines de lucro y apartidaria que trabaja desde 2010 para mejorar el debate público. Es la primera institución de la Argentina y América Latina en hacer verificación del discurso (o fact-checking), que consiste en contrastar los dichos de líderes con los hechos y los mejores datos disponibles de acuerdo con una estricta metodología.

El método que utilizamos es estándar entre las organizaciones de chequeo, que hoy son más de 190 en el mundo. Supone seleccionar afirmaciones factuales (no opiniones ni proyecciones) y contrastarlas con la fuente original (el autor de la frase), fuentes oficiales y fuentes alternativas, poner en contexto la afirmación y sus datos y finalmente calificarla de verdadero a falso, pasando por otras categorías intermedias. Todos los datos que utilizamos están abiertos, linkeados en las notas, para que cualquiera pueda chequearlos y evaluar nuestro trabajo.

El último domingo 13 de octubre de 2019, cuando se hizo el primer debate presidencial en la Universidad del Litoral, en Santa Fe, hicimos por décimoquinta vez un chequeo colectivo en vivo (foto), una idea que hicimos realidad en 2013 y que consiste en chequear en tiempo real y en algunos días subsiguientes los dichos de los candidatos no sólo con el equipo habitual de Chequeado sino con decenas de expertos y voluntarios.
Antes de hacerlo, contactamos a los seis equipos de los candidatos para anunciarles que estaríamos chequeando en vivo, contarles nuestra metodología y para pedirles los datos que utilizarían. Varios respondieron, ninguno mandó datos previamente.

De cara al segundo debate -que se realizará el domingo 20 de octubre de 2019 en la Universidad de Buenos Aires (UBA)- y al próximo chequeo colectivo en vivo creemos importante contarles algunos hechos que nos tienen preocupados.

El domingo a la tarde sufrimos un ataque a nuestro sitio, que nos obligó a bloquear las visitas desde países extranjeros para lograr que ustedes, desde la Argentina, puedan acceder a nuestro contenido. Este ataque continúa y nuestro contenido sigue cerrado para usuarios desde el exterior. Recibimos en seis horas pre y durante el debate, más de 39 millones de pedidos a nuestro servidor desde países remotos.
No sabemos quiénes son los autores de este hecho, pero sí sabemos que no es algo amateur por su coordinación, duración y dimensión.

El lunes, especialmente en Twitter, miles de usuarios criticaron nuestro trabajo por su “literalidad” y nos acusaron de parcialidad, y lograron ser Trending Topic. En particular, cuestionaron que hubiéramos chequeado las frases de Alberto Fernández (Frente de Todos) sobre inversiones extranjeras durante el gobierno de Mauricio Macri (“no entró un centavo a la Argentina de esas potencias” -en relación a las del G20-) y que “los abuelos no tienen celular”, ambas calificadas como “falso”. Algo similar habían criticado los seguidores de Cambiemos cuando contrastamos en diciembre de 2016 la afirmación de Macri sobre lograr “pobreza cero” como una de las promesas del debate del balotaje.

Los chequeadores analizamos afirmaciones sin reparar en las intenciones de su autor. Al hacerlo, dejamos afuera de nuestro análisis si una afirmación falsa fue producto de un error involuntario o se trató de una hipérbole u otro recurso poético. ¿Por qué? Porque la intención sólo la conoce quien la enuncia.

Esta mañana recibimos en una casilla de mail de un miembro de nuestro equipo un mensaje con el título de “Aviso de inicio de acciones legales” en la que un falso secretario de un Juzgado Civil y Comercial asegura que habían recibido en Tribunales decenas de denuncias anónimas contra Chequeado y señala: “He utilizado este canal informal para darle la oportunidad de rectificar su accionar sin necesidad de que los denunciantes den continuidad a sus acciones legales. La sugerencia que imagino que será más acequible (sic) sería eliminar las publicaciones que dieron origen a este conflicto. La segunda, un tanto más ardua, consistiría en una restructuración de la identidad de ‘Chequeado’, abandonando la posición de imparcialidad y aclarando sus inclinaciones al poner en tela de juicio los discursos políticos. Por supuesto que mantener la absoluta e irónicamente falsa premisa que constituye esta página no es una opción viable: los denunciantes han sabido demostrar un alto despliegue de recursos legales que no dudarán en poner a disposición si se llegara a hacer caso omiso a este llamado a la buena fe”.
Entendemos este mensaje como una amenaza.

Creemos que el chequeo de las afirmaciones de los líderes, más allá de las limitaciones o críticas que puedan hacérsele al método de verificación del discurso y a nuestra propia falibilidad, benefician al sistema democrático.

Estos tres hechos nos inquietan de cara al chequeo del próximo domingo y por eso decidimos contarlo.

Fuente: Chequeado/Por Laura Zommer