BAHÍA BLANCA (ADNSUR) - La iniciativa solidaria Hospital de Bicicletas recicla bicicletas en desuso y se las entrega a niños de barrios carenciados.  "La idea surgió de casualidad, mirando un programa de televisión, en el que se reciclaban distintas cosas para donarlas a los más necesitados", contó Carlos Peña, quien impulsó la idea junto a su esposa Silvina Chisu.

"Yo practico el ciclismo de montaña y de ruta y ella es de familia ciclista, por lo que buscamos por ese lado. Así surgió la intención de buscar bicicletas ya sin uso o abandonadas y reciclarlas a nuevas", agregó.

Cualquier bicicleta que llega a sus manos entra en un proceso que consiste en su completo desarme y entonces le cambian los accesorios que ya no funcionan, la pintan, la vuelven a armar y la entregan a quienes no tienen otra forma de obtener un rodado de este tipo.

Silvina y Carlos no están solos. "Se sumaron muchos amigos a darnos una mano. Por ejemplo, Rodrigo Puchetta es el pintor. Juan Mancini y Emanuel García nos dan una mano grande para desarmarlas y Claudio Herrero nos hace las calcomanías. También hay varias bicicleterías que nos acompañan en forma desinteresada con distintos aportes", comentaron.

Junto a distintas ONG, iglesias y comedores, detectan los casos y se ponen en contacto con la familia para coordinar la entrega de la bicicleta reciclada. "Después hacemos el seguimiento, porque nuestra tarea no termina en entregar la bicicleta, sino que también nos encargamos del mantenimiento posterior", explicó Carlos a Crónica.

En menos de 6 meses ya llevan entregadas alrededor de 15 bicicletas y hay 12 en proceso de reciclado. "Llevamos tres al Hospital Penna, para que las utilicen los niños de oncología y pediatría. Esas las adaptamos para que puedan colgar el suero mientras dan vueltas por los pasillos. Allí nos dieron una silla de ruedas, que también la estamos refaccionando para donarse", manifestó Silvina.