ESTADOS UNIDOS (ADNSUR) - Un estudio del Centro Nacional para la Biotecnología de Estados Unidos revela que los dientes de leche, por haber estado menos expuestos a daños ambientales, contienen células madre que podrían curar enfermedades.

Esto se debe a que son una valiosa fuente de células madre, las que se encargan de dar origen a los tejidos y órganos como el hígado, el corazón, los huesos o los ligamentos. Es lo que se conoce como medicina regenerativa.

De hecho, en Europa ya hay clínicas que ofrecen la conservación de pulpas dentales, la parte interior de las piezas donde se encuentran las células. “Esta es una apuesta de futuro”, resumió el Doctor Antonio Montero, presidente del Colegio de Odontólogos de Madrid.

Para conservarlas, los precios oscilan entre los 600 y los 2.500 euros anuales. Y el interesado podrá disponer de sus células madre durante 20 o 25 años.

Desde 2014 el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), en Burgos, recogió más de 2.000 dientes de leche procedentes de donaciones particulares de toda España. A cambio, cada donante recibe un certificado.

Según los especialistas, no todos los dientes son válidos. Solo se pueden utilizar los de leche o los de personas adultas, especialmente las muelas del juicio. Y que se encuentren en buen estado.

No pueden estar empastados, con fisuras o roturas, sino que deben ser dientes sanos. Para aprovechar sus virtudes es necesario extraer bien el diente y preservar la pulpa en un lugar estéril, publicó Crónica.