COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Si uno piensa en espacio verde en Comodoro Rivadavia es imposible no acordarse del Chalet Huergo y su hermoso jardín; mirando al norte y donde antes casi terminaba la ciudad también se puede apreciar el barrio Gesta de Malvinas, un lugar que ha crecido al ritmo de sus árboles; y si se mira al sur los ojos se posan en el Cordón Forestal, ese lugar que impulsó Juan Manuel Feeney durante el gobierno de Mario Morejón, con una sencilla idea: la cesión de tierras a personas que se comprometan a forestar los lotes, algo casi soñado por estos días.

Lo cierto es que pensar en verde es difícil en Comodoro Rivadavia, una ciudad que se caracteriza por su aridez y el viento, pero tal como demostró Feeney no es imposible.

Según pudo confirmaron desde la Municipalidad a ADNSUR, en la actualidad hay 460 espacios verdes, plazas que decoran los barrios y que son o pueden llegar a ser lugares de esparcimientos para la familia. Es decir que aproximadamente hay un espacio cada 500 habitantes, según los últimos datos del Ejecutivo que indican que la ciudad tiene unos 242 mil habitantes.

Rubén Sartori, secretario de Servicios a la Comunidad, en diálogo con ADNSUR, explicó que “en muchos casos los espacios lo va fijando la propia mensura de los terrenos una vez que está completa”.

“La dinámica que tiene la ciudad hace que cada vez que se asienta una urbanización con mensura correspondiente se limita un espacio, pero a eso hay que sumar los bulevares y los espacios de uso común como el talud de kilómetro 3, que está al borde de la ruta. Después tenemos los espacios verdes importantes como la plaza Scalabrini Ortiz, el parque Soberanía, que hace unos años sufrió un problema de sanidad que ha secado algunos árboles o el Chalet Huergo. Y en los últimos 10 años ha crecido la demanda desde la intersección de ruta 3 y 39 hacia el norte”, detalló el funcionario a modo de introducción. 

En ese sentido, Sartori aseguró que la demanda de espacios verdes es “muy grande” pero siempre “se va muy detrás del problema; primero por una necesidad de riego y después por el mantenimiento” y todo lo que implica.

 

 

LOS DESAFÍOS DE LOS ESPACIOS VERDES

La Dirección de Parques y Paseos, que depende de esa secretaría, cuenta en la actualidad con un plantel de 60 personas que hacen saneamiento, poda, extracción de árboles, fumigación y pintado.

En algunos puntos hay placeros que tienen a cargo un lugar. Otros, en cambio, cuentan con la colaboración de algún vecino, tal como sucedía hasta hace poco tiempo con una plaza de Kilómetro 5 que era cuidada por Pedro Mazza quien falleció en abril. Y otro porcentaje de los espacios son cuidados por Urbana Higiene Ambiental, empresa que tiene la concesión de la recolección de residuos y la limpieza de la ciudad.    

Según explicó Sartori, hoy es posible pensar en más puntos verdes como el Cordón Forestal, tal como soñó Feeney. Sin embargo, la ciudad debe sortear grandes desafíos respecto al mantenimiento y mejoramientos de estos espacios.

Por ejemplo, el temporal de 2017 provocó grandes daños en la ciudad y esos espacios no quedaron afuera, sino basta con recordar la inundación que sufrió la plaza de Roca y Marinero López, un sector de terrenos privados del Cordón Forestal y la destrucción que sufrieron bulevares como el de avenida Chile, desde Kennedy a casi Roca.

“Algunos lugares quedaron impactados producto de la tormenta y otros por el uso de maquinaria en esas calles. Entonces para volver a ponerlos en condiciones hay que esperar que primero termine la obra pública”, explicó Sartori en este sentido.

El funcionario advirtió que otro problema es el riego, en una ciudad donde el agua potable escasea durante el verano.

“Es una contradicción que a esta altura usemos agua potable para riego. Necesitamos obras que se deberían haber hecho hace muchos años atrás; obras que vayan pensando una planificación respecto a los espacios públicos, porque el tema es que podemos pensar en tener un gran verde pero el tema es como lo mantenemos después”.

Sartori agregó sobre ese punto que “se dan diferentes cuestiones. Por ejemplo el paseo aeróbico que tiene el Liceo Militar siempre ha tenido problemas para el riego porque es un lugar crítico producto de las presiones que tiene la cooperativa en esos sectores. Entonces cuando uno manda presión de riego le estas disminuyendo a otro sector, y eso lo tenés que reforzar con camiones”.

Frente a este panorama, en algunas zonas se riega a través de la red con medidores que contabilizan los metros cúbicos utilizados. En otras, en cambio, el agua llega a través de camiones que se abastecen de los dos cargaderos autorizados, ubicados en el Cordón Forestal y en cercanía del Santa Lucia, en Kilómetro 3.

 

El Cordón Forestal es el mejor ejemplo de lo verde que puede ser Comodoro.El Cordón Forestal es el mejor ejemplo de lo verde que puede ser Comodoro.
El Cordón Forestal es el mejor ejemplo de lo verde que puede ser Comodoro.

 

PENSAR UN FUTURO VERDE

Desde la Municipalidad indicaron que en forma anual se consumen aproximadamente 9 millones de pesos en agua. Por esta razón, Sartori, entiende que uno de los desafíos para pensar en verde es lograr la reutilización del recurso y así lograr el sueño de Fenney.

“Tenemos que tratar de buscar un mejor sistema de riego, fundamentalmente donde el agua escasea. Se está tratando dentro de las limitaciones tener un mayor verde, porque uno es ambicioso pero también hay que cuidarlo y mantenerlo. Pero yo creo que si el Cordón Forestal se pudo sostener, se puede llegar a sostener el verde de otro lugar. Ese es el desafío que no solamente tiene el Estado municipal sino también el vecino porque muchas veces son ellos mismos quienes dañan estos espacios”.

Por lo pronto, la Municipalidad presentó un plan de forestación urbana que contempla un relevamiento en cada barrio y la generación de nuevas áreas verdes, además de la recuperación de acuíferos y la reactivación de plantas de tratamiento de agua para su reúso aplicado al riego.

Si ese ambicioso plan avanza quizás sí, tal como quiso Fenney, Comodoro pueda comenzar a pensar en verde y cambiar parte de su fachada.