VATICANO (ADNSUR) - "Los pobres son preciosos a los ojos de Dios porque no hablan la lengua del yo; no se sostienen solos, con las propias fuerzas, necesitan alguien que los lleve de la mano", sostuvo ante miles de indigentes y familias sin recursos en la Jornada Mundial de los Pobres.

"La presencia de los pobres nos lleva al clima del Evangelio, donde son bienaventurados los pobres en el espíritu. Entonces, más que sentir fastidio cuando oímos que golpean a nuestra puerta, podemos acoger su grito de auxilio como una llamada a salir de nuestro propio yo, acogerlos con la misma mirada de amor que Dios tiene por ellos. ¡ Qué hermoso sería si los pobres ocuparan en nuestro corazón el lugar que tienen en el corazón de Dios!", remarcó el Papa Francisco. 

"Estando con los pobres, sirviendo a los pobres, aprendemos los gustos de Jesús, comprendemos qué es lo que permanece y qué es lo que pasa... ", agregó.

Finalmente, Francisco también se hizo eco de este acontecimiento en su Twitter y publicó que “Los pobres nos facilitan el acceso al Cielo. Ya desde ahora son el tesoro de la Iglesia. Nos muestran la riqueza que no se devalúa nunca, la que une la Tierra y el Cielo y por la que verdaderamente vale la pena vivir: el amor”.