COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Una aventura del espacio en la tierra. Así se puede definir la experiencia que por días están viviendo Gisel Dinamarca (17) y Thiago Totaro (16), dos estudiantes de Comodoro Rivadavia que fueron elegidos para conocer la NASA, en el marco de una beca lanzada por la Embajada de los Estados Unidos en Argentina.

El domingo pasado ellos aterrizaron en Huntsville, Alabama, donde se encuentra el Centro Marshall de vuelos espaciales, lugar que tiene la mayor colección de espacio y cohetes en todo el mundo, exposiciones interactivas y artefactos históricos, y donde se puede aprender cómo se desarrollan, integran y gestionan los sistemas espaciales complejos y la investigación científica”, según indica el mismo sitio de la NASA.

Ese mismo día, Gisel, estudiantes del Colegio Santo Domingo Savio, y Thiago, quien estudia en la Escuela de Arte, comenzaron las actividades, una experiencia espacial única a la que accedieron a través de una beca en la que participó el instituto de inglés Acricana.

DESDE CAMINAR EN LA LUNA HASTA DISEÑAR COHETES

 

 

Según confirmó ADNSUR, todas las actividades están pensadas para que los chicos vivan una experiencia que les sirva para toda la vida, y que se conviertan en agentes multiplicadores del trabajo que se realiza mirando a las estrellas.

De la iniciativa participan chicos de diferentes países, entre ellos Australia, Puerto Rico y Estados Unidos.

En el caso de Gisel y Thiago están divididos en diferentes grupos y casi no se cruzan en el campamento, excepto en actividades puntuales. Sin embargo, por separado ya disfrutaron de una visita a un planetario donde vieron un espectáculo sobre el sistema solar y el universo en general, y realizaron actividades como diseño de cohetes, escalada de postes con arneses y el simulador de caminata sobre la luna.

Los chicos también visitaron el museo donde hay una réplica del Saturn V, un cohete usado en los programas Apolo y Skylab de la NASA, y donde les mostraron la evolución de las naves espaciales a través de los años.  Y por supuesto participaron de charlas y presentaciones, donde aprendieron sobre astrofísica y les presentaron las carreras universitarias que tiene la NASA para aquellos que quieran aprender más sobre el espacio.

 

 

Gisel y Thiago además ya realizaron entrenamientos de gravedad y trabajaron en la construcción de un cohete divididos en grupo. Y también tuvieron la posibilidad de subirse a un simulador de una misión en la base internacional de Marte, donde tuvieron que solucionar diferentes problemas que se les presentaban; desde manejar computadoras hasta cómo actuar ante una fractura o un herido.

Por supuesto, no faltaron los simulacros de aviación, las prácticas de buceo y hasta la concientización sobre el cuidado del planeta, una experiencia sinigual que culminará en dos días y que sin dudas los marcará de por vida. Todo gracias a su voluntad, la iniciativa y el haberse animado a postularse.