CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Apenas 24 horas después de que las líneas aéreas que operan en el país fueran notificadas de que, en el contexto anómalo generado por la pandemia de coronavirus, debían suspender la promoción y venta de pasajes al exterior, el Gobierno dio marcha atrás y elaboró una nueva norma que suaviza los términos planteados originalmente.

Así, una resolución que fue firmada el sábado por la titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y que se publicó este lunes en el Boletín Oficial dispone que las líneas aéreas que operan "desde, hacia o dentro del territorio nacional" podrán programar vuelos y comercializar pasajes, pero solo con fecha a partir del 1° de septiembre. Es decir, por ahora, ninguna expectativa de vuelos ni de cabotaje ni internacionales por algo más de cuatro meses.

La resolución 144/2020 , afue firmada por la titular de la ANAC, Paola Tamburelli. En su artículo 1°, establece "que las líneas aéreas que operan servicios de transporte aéreo de pasajeros desde, hacia o dentro del territorio nacional podrán reprogramar sus operaciones regulares o solicitar autorizaciones para operaciones no regulares a partir del 1° de septiembre". En el 2°, autoriza a las empresas "a comercializar pasajes aéreos con fecha de inicio de operaciones a partir del 1° de septiembre de 2020".

Por otro lado, aclara que la reprogramación de operaciones y las autorizaciones "estarán supeditadas" al levantamiento de las restricciones impuestas al transporte en los últimos meses.

Tamburelli dijo que la decisión pretende "equilibrar la protección a pasajeros varados que ya compraron cuatro pasajes por empresas que venden sin autorización oficial con la posibilidad de que las empresas tengan ingresos y la industria sea sostenible".

En la norma previa, que era la 143/2020 de la ANAC y que también estaba ya firmada por Tamburelli pero que no llegó a estar promulgada, se disponía que las aerolíneas solo podrían "comercializar servicios de transporte aéreo de pasajeros desde, hacia o dentro del territorio nacional" y siempre que se encontraran formalmente autorizadas por el Gobierno de acuerdo con los procedimientos establecidos en el marco de la pandemia. Además, no establecía ningún plazo temporal y determinaba que la medida entraría en vigor "inmediatamente". En el texto se argumentaba que el objetivo era "proteger los derechos de los usuarios".

Además, denunciaba que "algunas" aerolíneas se encontraban "promocionando por sí o por terceros la venta de pasajes para vuelos regulares sin haber obtenido la respectiva autorización".

Esa primera resolución fue informada por el Gobierno a las aerolíneas, que hicieron llegar a las autoridades su descontento con la medida. En concreto, alegaron que contribuía a dejar sin oxígeno a un sector que está atravesando una profunda crisis financiera.

Según explicaron fuentes del sector, las compras futuras de pasajes les permiten a las aerolíneas hacer algo de caja en un momento de actividad virtualmente paralizada y les otorgan, además, una herramienta para renegociar los pasajes no utilizados, ofreciendo la posibilidad de reprogramarlos. "Sin la posibilidad de emitir tickets futuros les tenés que dar [a los compradores] un voucher, que tal vez no quieran aceptar, o devolverles la plata, lo que te puede generar una corrida de devoluciones", señalaban.

Tamburelli consideró que los cambios no se deben a una marcha atrás, sino a una confusión. "Debía salir todo junto (la resolución 143 y la 144), pero al firmarse antes, la noticia salió separada", explicó. Sin embargo, las resoluciones tienen fechas distintas: una, el 24 de abril, y la otra, el 25 de abril.

La Junta de Líneas Aéreas (Jurca) no se quedó callada. "La abrupta caída de la demanda y el impacto en los ingresos ya ha generado un escenario crítico para los operadores, que sólo podría agudizarse si la autoridad sostiene esta decisión de cerrar las operaciones regulares durante tanto tiempo, determinación que resulta inédita en la región y en el mundo. En las últimas horas los miembros de Jurca han recibido llamados tanto de las casas matrices como de embajadas y consulados, que manifestaron su sorpresa y lógica preocupación frente a esta situación", señaló Felipe Baravalle, Director Ejecutivo de la entidad.