COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  En el primer semestre de 2019, Chubut le aportó al Estado nacional 80 millones de dólares en concepto de retenciones a la exportación de petróleo producido por esta provincia, según datos del ámbito de Hidrocarburos provincial. 

Se trata de una cifra que puede estimarse en 3.200 millones de pesos, que resulta equivalente a la última masa salarial pagada, a duras penas, por el mes de junio.

Vale aclarar que no se trata de una transferencia en sentido estricto del término, ya que ese monto no es un recorte directo de ingresos a la provincia y su re direccionamiento hacia Nación. 

En todo caso, es una parte de los ingresos de las operadoras petroleras (alrededor del 10% sobre sus ventas al mercado externo), que explotan el crudo de esta provincia, que va hacia las arcas nacionales.

Sin embargo, sí hay un recorte indirecto sobre los ingresos provinciales, ya que el precio de exportación termina aplicándose también sobre el mercado interno, lo que lleva a que la liquidación del barril Escalante resulte en promedio 7 dólares por debajo de lo que se ubicó el año pasado, tal como informó esta columna en edición anterior. 

Con lo cual en la primera parte del año se liquidaron regalías sobre un valor de crudo inferior a 57 dólares, por debajo de los 64 del año pasado y más lejos aún de los 72 que se habían estimado en las proyecciones del presupuesto provincial 2019.

Un mordisco de casi 400 millones
De este modo, hay una merma de ingresos que, según una estimación desde el Ministerio de Hidrocarburos, podría situarse en alrededor del 12% de la cifra total de recaudación de retenciones, es decir unos 9,6 millones de dólares que dejaron de ingresar a las arcas provinciales en el primer semestre (unos 384 millones de pesos).

Esa disminución se refleja incluso en estadísticas correspondientes al período enero-mayo: mientras en 2018 el monto total recaudado por la provincia fue de 164 millones de dólares (datos del Ministerio de Hidrocarburos, que corrigen un error en el cuadro de la Secretaría de Energía de la  Nación), en el mismo período de este año el ingreso ascendería, según datos provisorios, a 155,7 millones de dólares. Es decir, una merma de 8,3 millones de dólares sólo para ese lapso de 5 meses, faltando computar el mes de junio.  

Retenciones versus subsidios
Volviendo al tema retenciones, es útil contrastar la masa de recursos recaudados por el Estado nacional por la actividad petrolera en Chubut, frente a otros montos que forman parte de la difícil relación que mantiene la provincia con el gobierno nacional. 

Por ejemplo, el fondo sojero que reclama y aspira a recuperar el gobierno provincial implica unos 1.000 millones de pesos al año, mientras que los subsidios al transporte, que dejaron de existir en el presupuesto nacional 2019, significaban alrededor de 600 millones de pesos que dejaron de llegar y que explica, por caso, el conflicto de choferes de ómnibus que perjudicó a los usuarios del transporte público en la última semana.

A favor del gobierno nacional, en esa pulseada, deberían inscribirse los mayores ingresos enviados por Nación, vía coparticipación, a la provincia: 11.181 millones de pesos en el primer semestre, según el economista Facundo Ball, frente a 7.718 millones de pesos en igual lapso del año pasado. 

La suba nominal, superior al 44%, admite sin embargo un contra peso a tener en cuenta: el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) ha detallado en su informe correspondiente al primer semestre de este año, que los recursos enviados por Nación a Chubut se reducen en casi un 4,5% al compararse frente a la inflación acumulada en el mismo período.

Fuegos de octubre
Los datos anteriores permiten explicar (no justificar), en parte, las dificultades económicas que seguirá atravesando la provincia a la hora de cumplir con sus obligaciones, sean salariales o con proveedores en general. 

Una vez superado el forzoso escalonamiento de salarios del mes de junio, ya aparece en el horizonte no sólo la masa salarial de julio, a afrontar en agosto. A esto se añade un componente esencial en el ahogo financiero: un vencimiento por 31,2 millones de dólares (prácticamente, el mes completo de regalías petroleras) que se concreta durante julio.

Las prevenciones pueden ir un poco más “lejos” en el tiempo, ya que octubre podría ser un período especialmente complejo.

Es que en ese mes deberían aplicarse no sólo las cláusulas de revisión comprometidas con gremios estatales para septiembre, actualizando salarios en base a la inflación acumulada hasta ese punto del año, sino también otro de los vencimientos de la deuda externa provincial, que para ese mes exigirá otros 31 millones de dólares, mientras que al llegar diciembre se habrá completado un total de 80,5 millones de dólares, sólo para el segundo semestre 2019 (según surge del proyecto de ley de reestructuración de deuda, enviado a Legislatura por el Ejecutivo provincial). 

Todo ello transcurrirá, además, en un escenario electoral en el que se definirá el próximo gobierno nacional, con todos los condimentos que rodean a esas circunstancias: desde la expectativa puesta por el gobierno provincial en la fórmula Fernández-Fernández, para con ello obtener algún tipo de salvavidas financiero que por ahora no se vislumbra, como también en las puertas cerradas que comenzaron a encontrarse en despachos del oficialismo actual, que aspira a mantenerse en el poder por otros cuatro años más.