COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  A menos de 4 meses de concluir el año, ¿en qué proporción puede impactar el congelamiento de precios de combustibles, anunciado por el gobierno nacional?

La pregunta inicial requiere de algunas aclaraciones para poder ser respondida. La mayor magnitud de las retracciones tendrá un primer golpe en la cuenca Neuquina, ya que el “freno de mano”, según graficó el consultor Marcelo Hirschfeldt, fue notorio en aquella región y se sintió de inmediato, casi en paralelo con el anuncio del gobierno.  

Sabido es que los proyectos para el aprovechamiento de los recursos no convencionales de gas y petróleo ha concentrado el mayor interés durante los más de 3 años de gobierno macrista y ha sido uno de los puntales de la política económica, confiando en que al momento de comenzar la producción a gran escala de aquella región –como de hecho estaba a punto de comenzar- habría efectos notoriamente positivos en la balanza comercial del país, reportando un alto ingreso de divisas.

Sin embargo, esa perspectiva, a la que algunos analistas de renombre han puesto paños fríos y diversos asteriscos –sobre todo por el alto costo de subsidios del Estado que fue necesario inyectar para sostenerla- es altamente sensible a variables como las que acaban de anunciarse. 

Un precio de barril y dólar congelados parecen la pócima perfecta para destruir la alquimia en la que el hidrocarburo contenido en las compactas rocas estaba a punto de convertirse en dólares contantes y sonantes.

Neuquén concentra más de la mitad de las inversiones

Para el año 2019, la provincia de Neuquén recibió anuncios, certificados por declaración jurada de las operadoras ante la Secretaría de Energía de la Nación, por más de 5.300 millones de dólares. Casi 1.000 millones más que durante 2018, y 1.600 por encima de 2017. Desde 2015, en fin, no había dejado de crecer.

Gastón Remy, CEO de Vista Oil, la petrolera fundada por Miguel Galuccio –ex presidente de YPF- dio precisiones sobre el impacto negativo: “eso se ha hecho en el pasado de manera negociada –dijo sobre la búsqueda de medidas para atenuar el impacto en los precios de los combustibles-, pero lo que terminó pasando con esta medida y la forma en que se congelaron y pesificaron los precios, es que los productores hoy estamos vendiendo el crudo en un 30 por ciento menos del valor al que lo hacíamos ayer. Con estos valores no se pueden cubrir los costos de producción”.

La duda no es si habrá una merma de la inversión, sino en qué medida. Y aunque algunos piensen que se trata de una medida temporal, de sólo 90 días, al cabo de los cuales habrá el inicio de un nuevo gobierno y otro tipo de decisiones en materia económica, cualquiera sea el signo político que resulte vencedor, está claro que en materia petrolera los frenos abruptos no son sencillos de destrabar, ni en tiempos ni en geologías, suponiendo que los financiamientos no migren en busca de mejores oportunidades.

El impacto en Chubut

Del total anunciado como inversiones 2019, publicadas tardíamente este año por el organismo nacional, a la cuenca San Jorge le corresponden algo más de 1.600 millones de dólares, es decir alrededor de un 20%, mientras que en la distribución interna el mayor peso lo concentra Chubut, con alrededor de 1.140 millones de dólares, quedando el resto en el flanco norte santacruceño.

No hay dudas de que la pesificación del barril tendrá también un impacto en la región, aunque la habitual cautela de las operadoras impide proyectar algún tipo de consecuencia inmediata para la actividad. Con dos cuatrimestres transcurridos, hay quienes entienden que la mayor parte de la inversión ya ha sido desembolsada, pero se abre el interrogante de cara al año próximo, que comenzará con la inercia negativa del cierre del actual.

Uno de esos efectos fue comentado por Jorge Avila, en las primeras horas tras conocerse el anuncio: “hasta el martes pasado estábamos hablando con una operador para subir un perforador y un pulling más, pero ahora en vez de subir tenemos que esperar que no quieran bajar equipos”, graficó el líder sindical, para describir el contexto en extremo delicado.

También resta evaluar el efecto económico, al retraer la percepción de regalías petroleras. El ministro de Hidrocarburos, Martín Cerdá, dijo que el martes próximo habrá un encuentro a nivel nacional y en la medida que se obtengan mayores precisiones se podrá establecer el cálculo final del impacto. 

Algunos analistas advierten que ese recorte podría atenuarse para Chubut, porque exporta un porcentaje importante de su producción (alrededor del 30% o más, según el mes), lo que no queda alcanzado por el precio congelado del dólar, sino que debe liquidarse al tipo de cambio vigente al día 14 de cada mes. La provincia no está a salvo de otro problema, relacionado con las retenciones a la exportación, ya que esto implica también quitas sobre el valor final en que se liquidan las regalías. 

En mayo de este año, por ejemplo, cuando el crudo Brent promediaba uno de sus valores más altos, a 70,22 dólares, el precio final al que se exportó el crudo Escalante fue de 60,88 (10 dólares menos) y al mercado interno se volcó a 62,76, según revelaron fuentes consultadas por esta columna.

En el nuevo escenario, los números serían aún más bajos, ya que el crudo que va al mercado interno se liquidaría a un valor de 50 dólares por barril, muy cerca de los costos de producción que se mencionan como referencia en la industria.

El problema para las cuentas públicas tiene, si le cabe, un agravante: la deuda que tiene tomada en dólares no se beneficia con el tipo de cambio congelado, al momento de afrontarla, pero sí recibirá una parte importante de sus ingresos a una cotización casi 30% inferior a la real.

Si se suman otros factores, como los piquetes que impiden la actividad normal en las áreas petroleras todos los días se la semana, la ecuación podría empezar a resquebrajarse, como las paredes de un viejo dique agrietado.