COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La candidata a intendente por Juntos por el Cambio, Ana Clara Romero, destacó la urgencia de ocuparse del saneamiento de las costas y el tratamiento de los efluentes cloacales. Hoy sólo se pueden procesar un 2 a 4 por ciento de los residuos cloacales de la ciudad, por parte de las dos plantas de tratamiento con desinfección que hay en funcionamiento y el resto es volcado en crudo mayoritariamente al mar generando en la población una exposición riesgosa a los pasivos ambientales.

"Toda la costa de Comodoro está muy golpeada; no tenemos chance de no ocuparnos de este tema. Es un tema que no tiene un tratamiento sistemático y está instalado en la sociedad", sostuvo Ana Clara Romero y aseguró que junto a su equipo se está avanzando en distintas propuestas.

"Caminás los barrios y hay desbordes cloacales; en muchos casos los efluentes se tiran a cielo abierto en lugares que no han sido conectados a troncales cloacales", expresó la candidata a intendente. Ante esta situación es imperioso avanzar en plantas de tratamiento de efluentes domésticas, tratamiento de las aguas grises y reutilización para el riego. 

Romero sostuvo que su plataforma Comodoro 2030 ofrece propuestas concretas para esta problemática, con el fin de favorecer la descontaminación de las playas, dado que "para nosotros es vital". Entre sus ejes de acción, en lo relativo a saneamiento de costas se cuenta con la instalación y repotenciación de la planta de tratamiento de efluentes cloacales, reutilizándolos para el riego de espacios públicos, abastecimiento de clubes con canchas de césped y distribución en los aros productivos de la periferia de la ciudad.


Otras propuestas en las que se trabajará en busca de una solución para esta problemática es el tratamiento de aguas grises en los hogares, tratamiento de los efluentes en cada casa para volver a utilizarlos en la misma casa o el riego e instalación de plantas pequeñas de modo que se dejen de tirar los efluentes crudos a la playa, para poder revertir el estado de abandono en que se encuentran y contar con espacios de calidad y recreación.
 

Según estudios recientes, las costas de Comodoro tienen distintos grados de contaminación no sólo provenientes de los hogares, sino también de la actividad  industrial. También se advierte la existencia de barrios que no descargan directamente al mar, sino en zanjones y arroyos de las inmediaciones, con lo que se incrementa la exposición a los efectos adversos de la no depuración de las aguas servidas, incrementando la probabilidad de contagio de enfermedades. 


"Hay que volver a tener playas", enfatizó Ana Clara y agregó que hoy la mayoría de las playas de Comodoro Rivadavia están contaminadas y no aptas para ser visitadas.   Es imperioso dejar de tirar las cloacas crudas al mar y trabajar en proyectos a largo plazo que permitan gestionar el agua en una zona de características desérticas como la nuestra. Comentó que no se trata de arrojar los residuos más lejos en el mar  sino avanzar con plantas de tratamiento que permitan reutilizar los efluentes, por ejemplo para riego de espacios verdes.