CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Durante los alegatos en el juicio al periodista Lucas Carrasco, acusado por dos casos de violación, la querella le pidió a la jueza Ana Dieta De Herrero la pena de 9 años de prisión. Los abogados que defienden a las dos víctimas, Sofía Otero y una joven que pidió reserva de identidad, reclamaron que la condena sea de carácter efectiva. Según adelantaron fuentes allegadas al caso, el proceso judicial continuará el 11 de septiembre, donde se conocerá la sentencia.

El ex panelista de 678 está siendo juzgado en el Tribunal Oral y Correccional N°9 por dos casos de "abuso sexual agravado por acceso carnal", un delito que prevé penas de entre 6 y 15 años de prisión.

Un día antes de la primera audiencia, el abogado Matías Busso, que defiende a Sofía, había adelantado en TN que no buscaban la condena máxima, más allá de que el caso lo amerite, sino que querían focalizarse en una pena efectiva. Este miércoles, la querella mantuvo este planteo y solicitó los 9 años de prisión.

Durante el juicio, que comenzó a las 9 de la mañana, el primero en tomar la palabra fue el propio Carrasco, que reiteró su inocencia. Nervioso, se levantó de su silla y aseguró que nunca "había tenido un problema" con las denunciantes. En esa misma línea, argumentó: "No soy un violador, la mera cuestión de la palabra me da vergüenza. Pude haber destratado a alguien, ser irrespetuoso, pero de ahí a cometer un delito. No soy una persona violenta, no he recibido en toda mi vida una denuncia por violencia y he convivido con cuatro chicas".

Ante el tribunal - encabezado por la jueza que había pedido la pena máxima para el cantante Cristian Aldana- el expanelista aclaró que no iba a responder preguntas. En su descargo, disparó que este proceso judicial se enmarcaba dentro de una "persecución política". Según su explicación, al alejarse del kirchnerismo, lo habían considerado un "traidor". Antes de retirarse a una sala contigua, por pedido de la querella, concluyó: "No fue mi intención engañar a nadie".

Una vez que Carrasco fue apartado a otro lugar, fue el turno de Sofía de hablar. La joven, de 27 años, volvió a contar la pesadilla que sufrió en el departamento del acusado en febrero de 2013, cuando ambos habían acordado encontrarse para tener sexo. Sin embargo, ese encuentro lejos estuvo de ser una relación consentida. La víctima relató que el periodista la penetró analmente sin su consentimiento y que la ignoró cuando empezó a gritarle y llorar del dolor. La víctima también detalló que, minutos más tarde, la obligó a practicarle sexo oral y para que no frenara le puso cocaína en la boca.

En esa parte de su declaración, Carrasco intentó salir de la sala contigua y entrar a la principal. La jueza le pidió a su abogado, Guillermo Vartorelli, que lo calmara y que "le explicara cómo son las cosas". Esta no sería la única vez que la magistrada le llamó la atención. Cuando el letrado intentó mostrar contradicciones en el testimonio de Sofía, Dieta De Herrero le pidió que "preguntara bien".

Después de Sofía, la segunda víctima -que pidió reserva de identidad-, declaró a solas: pidió que tanto el público como los periodistas salieran de la sala. Según consta en el expediente, la joven había denunciado una situación similar a la de Sofía: el expanelista la había obligado a practicarle sexo oral mientras estaban en su departamento de Palermo, en febrero de 2015.

El juicio continuó con las declaraciones de dos miembros del Cuerpo Médico Forense. La psicóloga Adela Orgatti confirmó que en Sofía había encontrado "un trastorno psicotraumático". Este análisis también lo compartió el doctor José Luis Covelli, que habló de "trastorno postraumático de estrés crónico". Los peritos habían detallado en sus informes que las dos víctimas no presentaban signos de fabulación en sus denuncias.

Alrededor de las 14, comenzaron los alegatos. En el turno de la querella, se conoció el pedido de los nueve años de prisión. Luego, tomó la palabra el fiscal Ariel Yapur, conocido por su rol en el juicio por el crimen de la activista Diana Sacayán, donde pidió que se lo llamara "travesticidio" para visibilizar los crímenes de odio. Este último pidió siete años de cárcel por el caso de Sofía y la absolución por el segundo hecho.