CÓRDOBA (ADNSUR) – La joven radatillense Brenda Micaela Barattini tiene 28 años, está presa desde noviembre de 2017 por haberle cortado parte del pene y los testículos a Sergio F., su amante, con una tijera de podar. Este martes, la fiscalía solicitó la pena de 13 años de prisión y tratamiento psicológico. La querella adhirió a la misma imputación. Este miércoles se conocerá la sentencia.

La defensa de la acusada pidió que se la absuelva de la tentativa de homicidio y que se la condene por lesiones gravísimas calificadas por alevosía. La pena prevista es de 3 a 10 años de prisión.  La defensa de la arquitecta, en tanto, considera que una pena en estos términos sería “inédita e histórica. La imputación de la fiscalía, a la que adhiere la querella, es por "tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por alevosía".

La abogada de la querella, Carolina Testa, pidió un resarcimiento civil de 2.027.102 pesos por gastos de curación, lucro cesante y daño moral.  “El dolo es de homicidio. El elemento que utilizó, la tijera de podar, causa la muerte. Luego no solo no hizo nada para ayudarlo sino que siguió colocándolo en situación de vulnerabilidad para que nadie lo ayudara, al gritar que era un violador. Ella quería desangrarlo y que se muriera”, apuntó la fiscal, Laura Battistelli.

Las búsquedas que la acusada hizo en Google volvieron a ser foco del juicio. "Buscó ‘Cómo borro mensajes’, ‘cómo cortar un miembro. Buscó eso meses antes. No cuando él supuestamente lo violó”, detalló. Marcó contradicciones en el relato de la imputada al intentar justificar el motivo del ataque. Siempre en diferentes declaraciones. “Primero dijo que fue porque intentó violarla. Después porque la violó antes. Después porque él mostró fotos y videos de ella. Después porque tenía miedo de que él compartiera esas imágenes. Cuántos móviles hay?”, dijo Battistelli.

Sobre el móvil, la fiscal asegura que Brenda lo hizo por su personalidad. “La pericia dice que tiene odio hacia los hombres”, sostuvo.

“No vamos a desconocer el hecho grave, pero son lesiones graves y alevosas”, adujo el abogado defensor, Lucas De Olmos.