COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Informe Exclusivo) - Aunque en agosto Neuquén superó por primera vez desde junio de 2006 a Chubut en materia de producción de petróleo, en el período enero agosto la producción de crudo de esta provincia continuó ocupando el primer lugar. Sin embargo, ante el crecimiento de Vaca Muerta la tendencia parece irreversible, aunque también para la cuenca San Jorge podrían abrirse nuevas oportunidades sobre todo en el mercado internacional.

 

 

Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación a las que tuvo acceso ADNSUR reflejan con precisión el crecimiento de la producción de petróleo en Neuquén, a partir del auge de Vaca Muerta y la explotación de gas no convencional, lo que en el corriente año ha virado también hacia el petróleo.

En agosto de 2019, Neuquén superó por primera vez a Chubut en los últimos 13 años. El último mes con liderazgo de la cuenca Neuquina había sido junio de 2006, ya que a partir de julio de ese año el petróleo chubutense pasó a ocupar el primer lugar en el ranking.

Según la Secretaría de Energía de la Nación, en agosto de este año Neuquén produjo un total de 761.014,8 metros cúbicos de crudo, equivalentes a unos 4,8 millones de barriles. Chubut quedó en segundo lugar, con 738.336,8 metros cúbicos, unos 4,6 millones de barriles, contabilizando los 31 días del mes.

Si se toma el período enero-agosto de este año, la estadística da todavía un guiño favorable a la cuenca más antigua del país: Chubut mantiene el primer lugar, con 5,8 millones de metros cúbicos, unos 36,5 millones de barriles. Neuquén, que viene con un ritmo sostenido, acumula en el período 5,3 millones de metros cúbicos, unos 33,3 millones de barriles.

Sin embargo, la tasa de crecimiento de Neuquén es mucho más acelerada que la de Chubut, por lo que es posible que la tendencia quebrada en agosto pueda prolongarse a partir de septiembre. Sin embargo, las dudas planteadas en la actividad a partir del decreto 566 y la pesificación del mercado petrolero, que está provocando retracción de perforaciones y re-evaluación de proyectos de cara al año próximo, abren un interrogante sobre esa perspectiva positiva. La misma duda, algo más atenuada, se ha abierto también para el sur de Chubut.

Oportunidades para San Jorge

Obviamente, no se trata de una competencia deportiva entre provincias. Si Neuquén crece a partir del aprovechamiento de recursos no convencionales, es una buena noticia para todo el país, ya que con la exportación de gas y petróleo debería comenzar a compensar los aportes de subsidios que el Estado nacional ha inyectado en los últimos 3 años para el aprovechamiento de esos recursos.

En la primera mitad de este año, los subsidios para sostener los precios diferenciales de proyectos de gas alcanzaron los 9.800 millones de pesos, aunque en el presupuesto anual se previeron algo más de 27.000 millones de pesos. Cuando la exportación de crudo de Vaca Muerta pueda consolidarse, sumado a la producción de gas, la balanza comercial del país empezará a recuperar equilibrio, según la tesis de la política energética actual, que podría ser continuada por el próximo gobierno nacional, aun cuando se confirme el resultado de las PASO: vale recordar que Vaca Muerta comenzó a proyectarse también durante el gobierno kirchnerista, sobre todo desde la nacionalización de YPF.

El desafío para Chubut es sostener una tasa de crecimiento que, aun cuando no tenga la intensidad de Neuquén porque sus áreas son de alta madurez, al menos no tenga fuertes retrocesos, como los que se dieron en especial en abril de 2017, cuando los efectos del temporal se sumaron a la inercia que arrastraba la baja de precios internacionales iniciada en 2014, pero que impactó en el país plenamente desde 2016.

Tampoco debería sumar, en esos retrocesos, factores como los cortes de ruta que se vivieron desde finales de agosto hasta principios de septiembre, lo que puede profundizar los efectos negativos de una política energética que no ha priorizado a esta cuenca, aun cuando mantuvo el liderazgo productivo de los últimos 13 años.

Para la región del golfo San Jorge y en especial para Chubut, hay una buena perspectiva por una posible mejora en el precio del crudo Escalante a partir de 2020, porque habrá mayor demanda de crudos con bajo contenido de azufre, se combina además con un aumento de demanda de petróleos pesados, debido a que el mercado internacional está saturado por los livianos producidos por las áreas shale de Estados Unidos. Así lo plantea el analista José Luis Sureda, mientras que también el consultor Daniel Gerold habló en los últimos días sobre la importancia productiva de esta región y de la necesidad de no postergarla bajo decisiones enmarcadas en la incertidumbre actual.

En esos análisis, el riesgo subyacente parece remitir a recetas ya aplicadas para esta región, en el anterior y en el actual gobierno: fuertes retenciones a la exportación y precios internos pisados para controlar el precio de los combustibles en los grandes centros urbanos, allí donde el humor electoral define la suerte de cada elección.