Todo Boca explotó contra el árbitro Raphael Claus. La expulsión de Nicolás Capaldo, a instancias del VAR, en tiempo cumplido levantó aún más la temperatura de algunos futbolistas. También por un llamado de la oficina de videoarbitraje el juez del partido había sancionado el penal con el que River abrió el marcador.

Fueron muchos los jugadores que le reclamaron a Claus. Le indicaron que debía adicionar más tiempo al que había dado y, también, le protestaron por la expulsión del mediocampista. Carlos Tevez, uno de los más enojados, se marchó del campo de juego haciendo un enigmático gesto con sus manos.

River le ganó el superclásico a Boca Juniors por 2-0 por las semifinales de la Copa Libertadores de América 2019 jugado este martes en el estadio Monumental ante unos 70.000 espectadores.

Rafael Santos Borré (7, de penal) e Ignacio Fernández (69) marcaron los goles para el triunfo del campeón defensor de la Copa, que dominó con amplitud y podría incluso haber ganado por un margen mayor. Boca terminó el partido con diez jugadores por la expulsión de Nicolás Capaldo (90+6), a instancias del VAR.