Seis truchas. El resto no pescó ninguna en diez horas de travesía. Los únicos que cazaron su cena fueron Orlando Portalau, Cristian Quesada, Adrián Donnini y el resto del cuerpo técnico. Los otros cuatro grupos, integrados por los jugadores de Deportivo Madryn, no tuvieron la misma habilidad con la caña. Otro campo de juego. No servía el amague ni una fuerte ejecución al ángulo. La actividad requería de otras virtudes, las cuales los futbolistas no estaban acostumbrados a relucir. Chau zona de confort. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA