Jose Luis Tata Brown, campeón del mundo en el Mundial de México 86, murió en la noche de este lunes tras largos meses de lucha contra el Alzheimer. El ex defensor de Estudiantes de La Plata, Boca y Racing, entre otros equipos en los que estuvo, era un confeso fanático del Pincha y por eso sus restos fueron despedidos en las instalaciones del club.

Su cuerpo llegó a las 8.26 de este martes a la sede social de Estudiantes. Ese fue el punto de encuentro donde sus ex compañeros y los hinchas pudieron decirle adiós. Por allí pasaron excompañeros como Rubén Agüero, Blas Giunta, Bernardo Romeo y otros mundialistas que se fueron sumando con el correr de las horas. También, desde luego, se lo vio al hijo del Tata, Juan Ignacio Brown, exjugador y actual entrenador.

Muchos de los excampeones del 86 tuvieron un momento de protagonismo cuando ayudaron a transportar hasta el coche funerario el ataúd. Aparecieron allí, con claros signos de emoción, Oscar Ruggeri, Ricardo Giusti, Nery Pumpido, Carlos Tapia, Jorge Luis Burruchaga y Sergio Batista entre otros.