TUCUMÁN (ADNSUR) - Gustavo Díaz frenó el interno 6 en la esquina de avenida Jujuy y Magallanes de la ciudad de Tucumán, acompañó a la abuela hasta la vereda, le hizo señas a un taxi y le explicó la situación al chofer, además de dejar abonado el viaje para que la mujer pueda llegar a destino.

La historia no tardó en hacerse viral a través de las redes sociales. "La señora iba a la Iglesia, y se acercó para contarme que se había pasado. Me pareció que correspondía que hiciera eso", contó el chofer héroe.

"Hace 22 años dejé mi provincia (Santiago del Estero) pero nunca se me fue ni se me irá la esta forma de hablar", dijo con voz pausada Gustavo, quien llegó a Tucumán de la mano del DT Enzo Trossero para ser jugador de San Martín.

Sin embargo, una lesión hizo que deba retirarse de su carrera como futbolista. "Por suerte un amigo que me hice estando en Ciudadela me ofreció trabajo en la línea 6, y acepté de inmediato", le dijo al diario El Tucumano.

Finalmente, expresó que "la juventud nuestra está muy mal. Estas pequeñas acciones tienen que trascender, todos tenemos que ser conscientes que podemos hacer cosas para tener un mundo mejor".